viernes, 29 de enero de 2010

Coherencia

La creatividad no es solo un eslogan que resulte más o menos convincente cuando se asocia a determinada cultura de empresa. La creatividad, para una minoría de la que Adriá es claro exponente, es un compromiso.

En lo alto de la cresta de la ola decide cerrar su restaurante (el mejor del mundo) durante dos años para para dar un tiempo "de reflexión". Su reapertura será en 2014, pero bajo un nuevo formato que "priorizará la investigación por encima de la producción" y que, según avanzó el propio cocinero, no planteará dos temporadas iguales.

Admirable coherencia.

miércoles, 27 de enero de 2010

¡¡¡Al abordaaajeee!!!


¿Quién no ha jugado alguna vez con el barco pirata de los Clicks? Para los que nos consideramos jóvenes pero reconocemos que no lo somos tanto cuando por la calle se dirigen a nosotros con el señor o señora, estos pequeños seres de plástico han formado parte de nuestro escenario de juegos.

Lo que no sabíamos es que los Clicks son el producto de la recesión económica de los años 70 como consecuencia del incremento del precio del crudo que puso en jaque a la industria juguetera. La empresa alemana Geobra Brandstätter dió luz verde a un producto diseñado por Hans Beck basándose en el reducido tamaño del producto y por tanto del precio. Así nacieron los Clicks, gracias a la crisis económica.

Nos encanta esta historia.

martes, 26 de enero de 2010

Tom Kelley



Como ya contamos en un post anterior, Tom Kelley es la cabeza visible de IDEO, para muchos la empresa más innovadora del mundo. En su libro "The Art of Innovation", dice lo siguiente:

“Ahí fuera en algún garaje está un emprendedor poniendo a una bala el nombre de tu empresa. Tú ahora tienes una posibilidad: disparar primero".

Da miedo, pero es verdad.

lunes, 25 de enero de 2010

Bragas y Libros



Si algo ha caracterizado al pequeño comercio de nuestro país y en particular al puesto de mercadillo es su extraordinaria creatividad y su afición a los libros.

sábado, 23 de enero de 2010

Aprende con



En la TV de Extremadura emiten un programa titulado "Aprende con", una original idea de Ainhoa Rodríguez, alma mater de "Tentación Cabiria".

Nos ha parecido un buen ejemplo de creatividad. Capítulo a capítulo nos hacen sonreír con las ocurrencias de los habitantes de Garrovillas.

Aquí podéis ver una clase magistral de cómo convertirse en actor.

viernes, 22 de enero de 2010

Frutas y verduras y algún consejo


A fuerza de insistir en una idea (la creatividad como motor del progreso) acabamos entusiasmados cada vez que algo, por pequeño que sea, nos sorprende por su originalidad o diferenciación.

En esta ocasión ha sido una frutería de El Escorial: Petit Fruit. La novedad reside en que los estands donde se almacena la fruta y la verdura no solo tienen una gran etiqueta con el nombre, la procedencia y el precio del artículo, sino que además en media cuartilla se explican las propiedades de cada especie, su utilización más idónea (crudo, frito, guisado etc.) y su posible combinación con otros alimentos.

Quizá lo ideal fuera que el tendero/a te asesorara, te llamara por tu nombre y conociera todas las necesidades de los miembros de tu familia. "Llévale esta cebolla a Juanito que para la tos no hay mejor remedio..." pero eso posiblemente forme parte de un pasado que no volverá, como se lamentara Jorge Manrique .

Nosotros nos contentamos con descubrir ideas empresariales que nos hacen la vida un poco más agradable e interesante.

miércoles, 20 de enero de 2010

El Himno de la Alegría

Esta semana estamos en Zafra (Badajoz) trabajando en un programa de gestión de empresas dirigido a PYMES de la zona. Las noticias a las que nos enfrentamos son tristes: despidos, reducciones de ventas, recortes salariales, impagados y un largo etcétera. Sin embargo esta mañana sucedía algo que contradecía todo lo anterior, las campanadas de la iglesia tocaron las 9 entonando el Himno de la Alegría de Beethoven. Qué bonita manera de comenzar el día, pensé.

Más tarde, el encargado de un hotel al que tenía que entrevistar se quejaba de la falta de actitud comprometida del personal, de su falta de impulso y de su falta de contribución. Es verdad, me dije, pues en la cafetería del hotel un camarero con grandes bigotes y cara de "el malo de la película" me servía el desayuno con el desafío de un forajido.

Ante tales circunstancias adversas y en el tono que me habían dejado las campanas de Zafra le propuse al ecargado definir un sistema de objetivos en la empresa basado en el logro de un número de sonrisas al cabo del día. Los empleados debían conseguir arrancar una sonrisa de algún compañero. Si lo conseguían debían tocar una campana que se situaría en un lugar visible del hotel. Ah, y si lograban una sonrisa del tipo de las pistolas, entonces ganarían un repiqueteo incesante, tan sonoro y festivo como un himno a la alegría.