domingo, 28 de febrero de 2010

Richard Drew y 3M



En 1921 Richard Drew consiguió un trabajo en la empresa 3M. Era un aprendiz de modo que sus responsabilidades no eran muy exigentes, debía conformarse con llevar cosas de un sitio a otro.

Un día llevó papel de lija a un taller de carrocería y observó lo difícil que era aplicar la pintura a los coches, especialmente por la necesidad de cubrir las zonas en las que no se aplicaba el color.

Mientras Richard Drew no tenía nada que hacer experimentaba con diferentes combinaciones para lograr un adhesivo que permitiera a los pintores de ese taller trabajar con mayor facilidad. Pero claro, como ocurre en muchas empresas, el jefe se enteró y le ordenó que se centrase en su trabajo y no hiciese experimentos extraños.

A pesar de todo, él no se rindió.

En 1925 Richard Drew produjo con éxito la primera cinta adhesiva de pintor del mundo, un material de color canela y de cinco centímetros de ancho ... ¿le suena a alguien esto?

Un ingrediente básico para la innovación es la perseverancia.

Y no dar siempre la razón a los jefes.

viernes, 26 de febrero de 2010

Jesús López Cobos (II)


Siguiendo con la entrevista que mencionamos en el anterior artículo, hoy nos queríamos centrar en las posibilidades de aplicar la experiencia de Jesús López Cobos a cualquier área de gestión de una empresa.

Una de las cuestiones que más nos ha llamado la atención es su concepción de la preparación y desarrollo profesional. Para él hasta los 50 años estás "a por uvas" y es con 60 y 70 años cuando puedes dar lo mejor de ti mismo, cuando de verdad tienes experiencia. Esto choca con la mentalidad de la prejubilación, por poner sólo un ejemplo. La actitud de estar en constante proceso formativo es una cuestión clave en el desarrollo de cualquier profesional.

Pero sin duda lo que ofrece mayores posibilidades de inspiración es todo lo relativo a su experiencia como gestor de personas. Un director de orquesta debe ejercer un liderazgo evidente para que todo aquello funcione, pero se enfrenta a la dificultad de que los músicos tienen un perfil complicadillo. Hoy en día un músico de orquesta tiene una formación muy completa, la mayoría de ellos tocan varios instrumentos y lo hacen de forma magistral, de modo que imponerse no resulta fácil. Jesús López Cobos afirma que un buen director debe asumir que las obras maestras no sólo tienen un modo de ser interpretadas, lo que exige cierto grado de flexibilidad.

En cualquier caso el modelo dictatorial de mando ha sido ya totalmente superado. Ya no se admitiría a un director tirano, estilo Toscanini, sino que se intenta sacar del músico lo mejor que lleve dentro. No debe sentir que le estás imponiendo nada sino que debe percibir tu estilo "como una invitación, una sugerencia, una oportunidad de aprendizaje. De esta manera se puede liberar todo su talento sin que se sienta mandado o manipulado".

Mide el valor de una orquesta por su flexibilidad: "cuanto mejor es una orquesta, más flexible. Lo peor es llegar a una orquesta mediocre que ya tiene montada una obra de una manera determinada. Es dificilísimo de cambiar, no hay modo". A continuación sigue diciendo: "No hay cosa mejor para nosotros que cuando llega uno y dice: "Esto lo hago por primera vez". Yo pienso, "oh, qué maravilla", qué suerte, me va a costar muchísimo menos podérselo explicar, proponerle cambios". Y finaliza con lo siguiente: "Esta actitud es maravillosa, a partir de ahí se inicia un diálogo entre los dos en el que sólo podemos ganar".

Jesús López Cobos insiste de forma machacona en la necesidad de no caer en la rutina, de no pensar que hay algo que ya hacemos bien y que lo tenemos que repetir, porque dice que "nada en la vida es igual".

Otra de las cuestiones que nos ha resultado verdaderamente interesante es su modo de entender la relación personal con los miembros de la orquesta. Dice que cuando un director tiene la plaza en titularidad no puede permitirse ciertos lujos. Hay que conocer a quién puedes exigir y con quién debes ceder, siendo justo con todos. Pero no puedes hacer camarillas ni tampoco juntarte con los simpáticos ... considera que "hay que tener trato con todos e intimidad con ninguno". Recuerda un poco el planteamiento de relación personal entre un entrenador de fútbol y sus jugadores.

También es interesante su forma de enfrentarse a los músicos que han bajado la guardia. Reconoce dejarse guiar por los estatutos de cada institución pero parece asumir su responsabilidad de apartar al músico del grupo después de haberle dado la oportunidad de mejorar, proponiéndole superar sus problemas incluso en presencia de un testigo. En todo caso reconoce que esta es la parte más dura de su trabajo.

Por último nos gustaría mencionar que durante toda la entrevista Jesús López Cobos se muestra muy escéptico hacia el modelo de gestión cultural en las instituciones públicas de nuestro país en donde la política está tan presente. El hecho de que las diferentes administraciones públicas sean las titulares de las grandes marcas culturales les obliga a estar permanentemente en guardia o peor aún, hundiéndose en arenas movedizas. Comenta el exceso de reuniones poco planificadas a las que ha tenido que acudir lamentando que las decisiones corran a cargo de aficionados, dejando a los profesionales al margen. No se pueden desarrollar carreras duraderas como en Alemania, Inglaterra o Estados Unidos. La excesiva politización ha convertido a las grandes instituciones culturales de nuestro país en un vehículo de poder absurdo para hundirse en el magma de la mediocridad. No son estas sus palabras, pero por ahí va la cosa.

Gracias de nuevo a los profesores de la prestigiosa escuela de negocios IESE por su trabajo y por acercarnos a la experiencia y enseñanzas de este gran artista.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Hacer es crear

En el año 2007 Jennifer Pirtle era una ajetreada periodista que sentía la necesidad de dedicarle tiempo al trabajo manual después de pasar horas y horas sentada delante de su ordenador. Se puso a buscar algún curso de manualidades pero enseguida cayó en la frustración: los cursos eran caros, exigían muchas horas de dedicación y además sus métodos eran realmente anticuados.

Así que Jennifer buscó una alternativa. Se dió cuenta de que había mucha gente como ella necesitando lo mismo. Algunos querían hacer algún tipo de trabajo manual pero no sabían como. Otros querían hacer algo con otras personas, querían reunirse.

Así nació The Make Lounge, un espacio de encuentro creativo en el que se trabaja por proyectos mientras se conversa. Lo mismo fabrican un libro artesanal que modifican y embellecen prendas que tenemos todos en casa como cojines, delantales, manteles, cortinas...

Su lema es: "meet people. make stuff" (encuéntrate con gente. haz cosas).

Nosotros es una de las fórmulas que utilizamos para generar nuevas ideas ¿cómo vas a generar nuevas ideas si estás delante del ordenador todo el día? Haz algo creativo y tu mente se dispondrá a ser también creativa.

lunes, 22 de febrero de 2010

Muji


Kazuko Koike formaba parte en los años setenta del equipo de diseño de la empresa japonesa Seiyu, una cadena de grandes almacenes de bajo precio. La enviaron a EE.UU. en busca de nuevas ideas. Después de pasar unos días metida en reuniones de todo tipo, Kazuko entró en un supermercado para comprar cervezas a un amigo suyo japonés. Su amigo coleccionaba latas de cerveza y ella pensó llevarle unas cuantas.

Al ver los estantes de productos descubrió una marca genérica que formaba parte de una gama de productos sin marcas (lo que llamamos marcas blancas), con etiquetas sencillas y muy poco llamativas. Muy poco llamativas para todo el mundo menos para Sazuko.

Así fue como en Seiyu se empezó a explorar la filosofía Muji. Muji es la abreviatura de Mujirushi Ryohin, que traducido es algo así como "sin marca, buen producto". Se caracteriza por un diseño japonés estilizado y minimalista, "la esencia de lo genérico". Reducir, reducir y reducir para quedarnos con lo básico. Eso es Muji.

Muji tiene más de 300 tiendas en todo el mundo y su web en España transmite fielmente ese espíritu que Kazuko Koike imaginó hace más de 30 años.

viernes, 19 de febrero de 2010

Jesús López Cobos (I)



Ha llegado a nuestras manos una interesante entrevista a Jesús López Cobos realizada por los profesores del IESE Santiago Álvarez de Mon y Josep Riverola. Esta entrevista tenía por objeto construir un caso de discusión en clase a partir de las experiencias de este conocido director de orquesta.

Jesús López Cobos nació en el año 1940 en Toro. A pesar de crecer en un entorno de profunda afición por la música no cursó estudios en el conservatorio hasta que terminó su carrera de Filosofía y Letras, mientras era profesor en el Ramiro de Maeztu.

Su curiosidad y afán de aprender le llevaron a pasar sus veranos en el extranjero para cursar estudios de especialización con diferentes maestros, hasta que conoció a Franco Ferrara, quien se convertiría en su mentor cuando tenía 24 años. Al año siguiente se planteó una decisión difícil: él sabía que debía salir de España para estudiar Dirección de Orquesta, en nuestro país no existía ninguna escuela que le permitiera adquirir esa titulación. Sin embargo su padre había muerto y su madre estaba viuda en Madrid. No eran una familia muy acomodada (su padre trabajaba en Correos y su madre era ama de casa) y su único hermano se fue a trabajar a Francia. Debía elegir entre el valor seguro (su carrera como profesor de Instituto y su posibilidad de acceder a la cátedra de filosofía) o asumir el gran riesgo de dedicarse a la música. Aún sonaban en su memoria las palabras de su padre: "Jesús, los músicos en España se mueren de hambre".

El dilema no era sencillo de resolver, así que le hizo una pregunta a su maestro, Franco Ferrara, que condicionaría el resto de su vida: "Sólo quiero preguntarle si cree que yo tengo talento". A lo que Ferrara contestó: "Creo que sí. No te puedo asegurar que puedas hacer carrera, pero pienso que vale la pena".

Qué gran frase esta: "vale la pena". Efectivamente, asumió el riesgo. Muchos conoceréis el resultado: Jesús López Cobos fue el primer director español que subió al podio de la Scala de Milán, del Convent Garden de Londres, de la Ópera de París y del Metropolitan de Nueva York. Es el director del Teatro Real de Madrid y aunque ya ha anunciado su marcha, seguro no le faltarán ofertas. Ha dirigido durante años la Ópera de Berlín siendo además durante 6 años el principal director invitado de la Filarmónica de Londres, además de ser el primer director de orquesta que ha recibido el Premio Príncipe de Asturias de las Artes.

Gracias al IESE por este caso tan bien expuesto y a sus profesores Santiago Álvarez de Mon y Josep Riverola. Otro día contaremos más detalles de esta entrevista.

jueves, 18 de febrero de 2010

Ilustraciones corporativas

Hace unas semanas coincidimos con Luis Miguel Munilla de Proyecto Limón en un taller de creatividad que impartimos en el DIMAD. Entre otras cosas nos contó que le habían nominado para un premio de la AEPD (Asociación Española de Profesionales del Diseño).


El premio Manuel López Parras de Ilustración destaca por concederse tanto a diseñador como a empresa por entenderse que nos es posible la realización de un buen trabajo sin el entendimiento fluido de las dos partes. Por eso Luis Miguel comparte su premio con la empresa Nova Estetic para la que realizó los trabajos de diseño.

Luis Miguel Munilla realiza estas ilustraciones para su uso tanto en la decoración de las salas del centro como aplicadas en materiales de la papelería corporativa. El hecho de solucionar las ilustraciones mediante dibujos de línea permitía que fueran usadas en una gran variedad de soportes sin pérdida de legibilidad. Así, las ilustraciones forman parte de la identidad del salón de belleza. Las directoras del centro cuentan como las clientas se relajan siguiendo con la mirada la línea única que construye cada dibujo presente en la decoración.

No es nada fácil lo que ha conseguido Luis Miguel pues el baile entre empresa y diseñador requiere altas dosis de empatía y creatividad. Enhorabuena.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Innovar con tus empleados. El caso Google

 

Google destaca por ser una de las empresas más innovadoras del mundo. Sus oficinas centrales en California se encuentran en el primer puesto del ranking de las “100 Mejores empresas para trabajar”, según la revista Fortune. Prueba de ello es la cantidad de servicios innovadores al alcance del empleado y el ambiente que se respira en una organización en la que los trabajadores pueden llevar sus mascotas al trabajo, entre otras ventajas y facilidades.

La política de comida sana de la empresa está presente en los servicios de restauración. 11 cafeterías gourmet gratuitas y salas de snaks en las que sólo se ofrecen productos sanos, como cereales, frutos secos, zanahorias, fruta fresca, yogures, bebidas y capuchino.

 

En Google también es posible optar por servicios, como cortes de pelo dentro de la empresa, y obtener un reembolso de 500$ en comida para llevar en caso de nacimiento, para facilitar el trabajo en las primeras semanas tras el alumbramiento. También reservar mesa o estudiar mandarín, español o francés es posible en Google.

La salud y el ejercicio físico son una máxima en la empresa donde es posible hacer ejercicio en el gimnasio, recibir clases de un entrenador o incluso recibir un masaje subvencionado. También cuentan con 5 médicos a disposición del empleado para cualquier chequeo gratuito.

Autobuses lanzadera desde las estaciones de tren, con WiFi incluido. Los trabajadores que llegan en coche a trabajar también obtienen servicios como lavado de coche y cambio de aceite. En línea con la gestión limpia de la compañía, la empresa premia a los trabajadores que compran coches híbridos con 5.000$.

La gestión del tiempo también es fundamental para Google, por eso los empleados pueden realizar las tareas domésticas en el trabajo. La empresa cuenta con servicio de lavandería, tintorería, guardería y notaría.

En cuanto a las reuniones, suelen realizarse “en la cola de la cafetería”, en ambientes cinematográficos, o en enclaves tan curiosos como igloos utilizados en expediciones a la Antártida.

 

Google infunde una filosofía de empresa innovadora en la que, en palabras de sus fundadores, “el trabajo debe ser un reto y los retos deben ser divertidos”. Para este fin, Google no solamente propicia un ambiente distendido, sino que además dota de enorme importancia al papel de los empleados.

El trabajo en equipo es clave y se loan los logros individuales que contribuyen al éxito global de la empresa. Las ideas propuestas se analizan y se llevan a la práctica con gran rapidez, ya sean ideas tecnológicas o no. La del autobús lanzadera fue una propuesta de un empleado harto de conducir al trabajo, que propuso la idea y, una vez estudiada por él mismo, se implementó sin demasiados estudios de viabilidad por parte de la empresa.

En cuanto al desarrollo del talento en Google, el tiempo dedicado a la generación de innovación se invierte en “tiempo libre” para el que los ingenieros están autorizados a dedicar el 20% de su tiempo, lo que les permite generar ideas en ambientes distendidos.

Otra forma que Google utiliza, a nivel operacional, para garantizarse el mejor talento en su plantilla, es la adquisición de pequeñas empresas jóvenes recién creadas que, ante la búsqueda de financiación, son captadas por Google para incorporar sus ideas. Así el gigante asegura la obtención de productos innovadores y personas que los conozcan y sepan desarrollarlos. Google fomenta el aprendizaje intraempleado, patrocinando TeachTalks, a través de los cuales unos enseñan a otros. 

 
Estas sesiones, se graban en vídeo y se cuelgan en Internet y a ellas son invitados, como ponentes, personas ajenas a la empresa.

Todo esto nos lo cuenta un estudio de la EOI sobre gestión del talento.